
Un programa completo, en el que los chicos aprenden a guiar su propia vida, y los padres, que siguen siendo su primer modelo, aprenden a acompañarlos.







Trabajamos varias dimensiones de la persona, a la vez.

Un chico que entiende cómo funcionan su mente, sus emociones y su cuerpo empieza a guiarla, con las herramientas adecuadas, dentro y fuera de sí. Aprende también que vale por lo que es, pase lo que pase, y que una nota no es un juicio sobre la persona.

Cada chico nace libre, pero al crecer puede acostumbrarse a límites que no ha elegido, hasta creer que son el único camino posible. Aquí descubre que la libertad no es hacer todo lo que uno quiere, sino elegir conscientemente quién ser.

No tiene que ver con la estética ni con el estatus: es lo que queda cuando se quita todo lo demás. Es lo que nace dentro de ellos y de qué eligen rodearse — buena música, buenas lecturas, personas que les ayudan a crecer.
Así, los chicos aprenden a buscar su valor en otro lugar, protegidos de una de las fuentes de ansiedad más extendidas de su generación: la comparación constante con los demás.

Hay retos que solo se superan juntos. Cada uno aporta algo suyo y descubre lo que significa sentirse parte de algo. Es la semilla del liderazgo, útil tanto para quien un día dirigirá un grupo como para quien formará parte de él.

Gracias a este método desarrollan la mente intuitiva: esa capacidad natural, pero que requiere entrenamiento, de relacionar la información, resolver problemas complejos en contextos distintos y encontrar por sí mismos las respuestas a sus propias preguntas.
Son nuestros valores, la base sobre la que se apoya todo lo demás. Bastan tres palabras para crear un lugar donde uno se siente seguro para crecer.
Juntas, estas tres reglas crean una forma de estar en el mundo: un lugar donde no hay peleas sino intercambios, donde en lugar de imposiciones hay diálogo, escucha y ganas de compartir.
El programa de tu hijo es el hilo conductor de la experiencia, y está estructurado de principio a fin.
Junto a él, ponemos a tu disposición un camino también para los padres: un valor añadido, que vives como y cuando prefieras.

La experiencia residencial pedagógica en la Finca, con nuestros educadores a su lado en todo momento.

De vuelta en casa, practica 30 minutos al día: aquí la experiencia se convierte en hábito.

Un camino dedicado a los padres, incluido y opcional, para acompañar la vuelta a casa y crecer juntos.

Un punto de apoyo al que volver: una sesión con el tutor cada vez que haga falta.
En la estancia residencial pedagógica, los educadores ayudan a cada chico a sacar lo mejor de sí mismo. Con tres reglas sencillas le acompañan a superar sus propios límites y a redescubrir quién es de verdad: una persona que vale, uno de los ingredientes del futuro.
Conoce la FincaUnos treinta minutos de práctica guiada al día, con un facilitador que le acompaña. Es la práctica diaria la que permite convertir la experiencia en hábito, una vez de vuelta a la vida de todos los días.
La semana trabaja con tu hijo. La casa trabaja todo el año: si vuelve a una familia que ha aprendido a hablar su mismo idioma, el cambio encuentra terreno para durar. Cada semana recibiréis una breve píldora pedagógica para acompañarle en las semanas siguientes.
Descubre más sobre la formaciónUn punto de apoyo al que volver, sin fecha de caducidad. Cada chico puede pedir una sesión con su tutor para consolidar las competencias aprendidas. Seguimos siendo una referencia para la familia, cada vez que lo necesitéis.

Eres mucho más de lo que crees ser.

La respuesta es tuya. Aquí encuentras el espacio para buscarla.

Sin juicios y sin máscaras, solo queda lo que eres de verdad.

Nadie tiene razón ni está equivocado: cada punto de vista suma algo.

Lo vives aquí, junto a los demás. Luego te lo llevas a todas partes.
Si en tu hijo reconoces algo de lo que lees a continuación, no es culpa de nadie y no le pasa solo a él: es lo que les cuesta a muchos chicos de su edad, en un mundo que corre deprisa y deja poco espacio para pararse a entender quién se quiere llegar a ser.
El Change Your Life Kindle es una oportunidad para descubrir todo lo que es capaz de hacer.

Un chico que vuelve a casa más seguro y más capaz de elegir. Una familia que vuelve a hablarse. Y un programa que os acompaña mucho más allá de los seis días.
Si en todo esto reconoces a tu hijo, y el tipo de camino que te gustaría para él, el siguiente paso es sencillo: una conversación.

6 días residenciales, después 4 semanas de consolidación en casa y tutorías en los años siguientes.

Finca de la Paz, Almorox (Toledo), 100 hectáreas de naturaleza a unos 50 minutos de Madrid.

Chicas y chicos de 12 a 17 años, en grupos divididos por edad y sexo.

Máximo 40 chicos por edición, con nuestros educadores listos para apoyarlos.

Un programa dedicado a los padres, incluido en la experiencia, para poder acompañar lo mejor posible a vuestros hijos en todas las fases.

Una entrevista inicial con un educador, sin compromiso. Las plazas son limitadas y cada candidatura se valora personalmente.
Rellena el formulario: te llamará un educador y veréis juntos si es el programa adecuado para tu hijo.


Sin compromiso. Tú decides qué hacer después de la llamada.